Escribí esto hace un tiempo, para un libro que luego abandoné... y ahora me surge la idea de retomarlo.
En ese entonces, fantaseaba con la idea de que éramos parte del pensamiento de otros, y todavía en algunas noches de absurdos delirios, vuelve a rondar esa idea.

"La simpleza de las cosas consiste en recordar sin rodeos aquellos momentos únicos que alguna vez nos hicieron inmensamente felices. El torrente de felicidad que se genera es increíble cuando nos remontamos como globos llenos de energía hasta el universo infinito en que fuimos gestados. Venimos de algún sitio del inconsciente de alguien que dificilmente reconoceremos algún día. Tal vez, es algo que nos rodea, de lo que estamos hechos, quien sabe.
No sólo nos formamos antes de nacer. Cada día, a cada amanecer infinitas realidades construyen lo que somos y podemos saborear la magia de unir una parte a nuestro todo.
Cada momento es una nueva ironía, un nuevo duelo, a espaldas con millones de oportunidades, partes o no partes que quedan en el camino.
Siempre, existe la posibilidad de elegir, sabiendo que de nuestras elecciones depende lo que somos y que lo que seremos va a influir en nuestras elecciones.
Material, de eso estamos hechos. Material que a veces deshechamos bajo la ignorancia que nos envuelve dejando millones de sensaciones al pasar, marginados en el tiempo, sin más que poder olvidar al no haber reparo."