Hubo un tiempo en que fuimos felices juntos. No importa si duró una eternidad o fué un cuento. Pasaron noches de tremenda tolerancia, donde tu sombra se fundía con la mía y nos enceguecíamos de luz. Dibujamos momentos de inagotables diálogos, que alimentaban mucho más que un ejército de abuelas. Hubo un libro que autografiaste para mí, un manojo de caramelos que cayeron de tu corazón y muchos vasos de agua.
Hubo una película que nunca vimos y un abrigo con el que me cubriste. También nos acompañó el sauce llorón durante algunas horas, mientras tus abrazos se hacían escasos y sus ramas eran únicos testigos de nuestras discusiones.
Una noche como hoy, bailamos juntos hasta gastar nuestros zapatos y luego nos costó dormir, entre timbres y llamados ajenos.
Esto fué hace mucho tiempo ya, nunca más he vuelto a hablar de tí, pero hoy he podido escuchar por fín, aquella música que dejaste para mí, sin que una lágrima impulsiva delate... que ya no te recuerdo con tristeza.

Esta historia me suena increiblemente parecia a una que vivi hace algún tiempo ya....
Después de muchos minutos, horas, dias y meses sin saber nada, aparece.. para poner mi vida de cabeza nuevamente... solo fue un noche... que encerró todo lo que acabas de expresar pero que marcó mi vida... y que ahora estaría dispuesta a repetirla, de una mejor manera, aprendiendo de mis errores y tratando de corregirlos... a ver si algo bueno sale de todo esto!
Saludos,
Klau..