Qué desilusión darse cuenta que quien está por encima tuyo, tiene el cerebro más chico que un mosquito. Pero a veces hay que poner cara de nada y hacerle un ooooole al enojo. La mediocridad nos rodea todo el tiempo, pero hay que andar muy tranquilo... las cosas decantan por si mismas, y cada actor va tomando su papel... dejemos que la escena se arme sola y esperemos los aplausos!