Es notorio la cantidad de gente que habla de tristeza, soledad, depresión y angustias. Y también es notorio, que curiosamente son los posts que más comentarios reciben. Nos estamos acostumbrando a todo ésto?
He hablado de estos temas en más de una oportunidad, pero también creo justo, contar cuando las cosas van bien.
Asi que... aquí voy: hoy me levanté relajada, con la mente en blanco y el corazón lleno, como suelo decir.
Hace un sol radiante allá afuera, después de varios días fríos y de tristezas internas. Hoy dan ganas de salir sin rumbo de noche y tomar una cerveza sin que nada más perturbe mis pensamientos fugitivos. La música que me acompaña ahora es seleccionada con cuidado para que alimente mi buen humor y tengo ganas de regalar abrazos en exceso.
Y lo extraño es que no hay nada ni nadie que ocasione todo ésto, viene conmigo y es la mejor parte saber que lo encontré acá adentro... sin presiones y sin cuidados. Ahora a trabajar para que ésto dure.

Tranquila, este tipo de sensaciones le ocurren a todo el mundo alguna vez. Lo importante es no desesperarse, ya verás como lo superarás. Y tal.
Muy buen post. Has dado en la tecla del clima general que se fue generando entre varios cocteleros. Tal vez sea porque se empieza el blog con mucho entusiasmo, como entrando a un bar lleno de amigos, fans e ídolos, y luego te das cuenta que estas solo como siempre, con algunos colegas virtuales (que está muy bien) y que postear, como máximo, puede llegar a ser como un buen vino o un licor, que acompaña y hace más agradable la vida (pero por un tiempo y en dosis que cada uno conoce). Un saludo muy grande.
No te preocupes que más temprano que tarde se te pasará. No mentiras, todos esperamos que no sea así. Que las cosas sigan estando bien, en cuanto a los comentarios, creo que a muchos de nosotros nos es más fácil decir lo siento, que un te quiero, entonces eso puede originar la cantidad, además, no es lo mismo pasar por un blog a decir, sigue así, que una voz de ánimo. En mi blog pasó algo similar, estaba todo el tiempo escribiendo cosas tristes, creo que he tratado de dejar de hacerlo, y ahora me siento un poco más a gusto.
Saludos