El 24 de agosto, publiqué un post invitando a todos a que me ayuden a narrar una historia. Si bien no fueron muchos los que participaron, el resultado no deja de ser sorprendente. Muchas gracias a los que ayudaron a tejer el hilo de la historia cuyo resultado transcribo a continuación:
"He aprendido a temerle a la muerte desde el día en que las palabras comenzaron a fluir de mis labios...
fuir de mis labios... porque esta cortaría de plano, de lleno, sin piedad, mis ancias y mis ganas de gritar lo que siento.
Y tengo tan poco tiempo, siento que el tic tac del reloj sólo me dice que apresuré el paso, que grite, que la melancolía me acerca más a la muerte que a mi liberación. He aprendido a termerle a la muerte.
y ya no hay día en que no me acueste con la tormentosa idea de que quizás finalmente ya no volveré a levantarme. Por eso he comenzado a abrir mis ojos para intentar captar la mejor imagen que pueda llevarme... algo que me devuelva tranquilidad. Todo comenzó aquella húmeda mañana cuando al despertarme, toqué mi cabeza y unos cuantos cabellos enredados entre mis dedos, me hicieron señas que el momento estaba por llegar. Apresuré el paso al baño, mire en el espejo...y noté que ya el reflejo no me era conocido.
Seguí buscando más señales que me ayuden a reconocer la persona que una vez fuí. Me desnudé por completo y empecé a recorrerme con la vista hasta llegar a mis pies. Fué recién ahí cuando volví a recuperar el respiro, al ver que aquel lunar en mi tobillo seguía portando la misma forma e idéntico color. Qué hacer entonces, con un cuerpo que ya no me pertenecía y solo 1 seña que indicaba lo contrario.
Sólo una seña quedaba de todo lo que año tras año se había ido acumulando en mí. Me elevé por unos segundos y recordé como aquella noche, mientras ella recorría mi cuerpo con su boca, cuando pequeños besos hacían que cada uno de mis poros empezaran a soñozar y gemir......llegó ahí,a mi lunar, y lo descubrió por mi.
Me sorprendió su sorpresa, se tomó sus minutos para analizarlo...como estupefacta, como si hubiera encontrado lo más hermoso en su vida. Me pregunto: ¿Me lo regalas?, y yo entre gemidos de placer se lo regalé.....
Volví en mí, me sequé las lágrimas y murmuré: "Este lunar es de ella, ahora que lo recuerdo, ahora que ya no está, está única señal, tampoco es mía......ya nada me pertenece"

Excelente resultado no???
Estuve a la espera y al ver que mas nadie respondía pues no volví....pero quedó muy bueno y a diferencia de Klau, que no me había dado cuenta que había escrito. La historia no debe morir ahí y no termina en sexo, termina en la desilución de una triste partida!!!!
Besos!
Es cierto, la historia no termina ahí, aún quedan muchas líneas por escribir, mucho sentimiento por demostrar y un tanto más del dolor que cada uno llevamos dentro. Aunque quién no haría hasta lo imposible porque todo terminara en risas y abrazos.
A lo mejor tú misma ELD, puedes retomar la historia y mostrarnos el camino que quieres que siga.
Saludos