Todo pasa por la mente. Absolutamente todo. Me pregunto por qué demonios entonces Dios nos regaló un cuerpo. Quizás algo similar a Matrix está sucediendo y nadie lo ha notado. Tal vez vos, quizás yo, somos todos partículas encerradas en frasquitos que piensan y emiten humo, producto de la energía circundante.
Me imagino que tal vez toda la humanidad se concentra en un solo dormitorio, lleno de micro-partículas que somos nosotros. Y cada uno va imaginando a su gusto su vida, sus pasiones, sus locuras y alucina que es cierto. Probablemente todo esto sea parte del pensamiento. Algo así como una película con super ingredientes que nunca realmente existieron. Y entonces me hago la segunda pregunta. Para qué nos la complicamos tanto? por qué queremos llegar al final de la mejor forma, si quizás ni siquiera hay final.
El tacto, uno de los sentidos que más noción de realidad nos proporciona -mucho más que la vista- no es tacto al fín, sino vibraciones de la energía del ambiente.
Imaginemos mucho más aún, tal vez quién esté moviendo los hilos de todo ésto, se esté riendo en este momento, de como millones de partículas vacías se complican tanto la existencia sin saber que ella solo depende de que el frasco este abierto o cerrado para siempre.