{ Hacia adentro }
Creo que la gente ya no se tiene en cuenta. En realidad no se si es tan grave, que las personas no se importen entre sí. No creo que nadie deba sentirse en la obligación de valorarme ni de valorarse...
A decir verdad, no creo en el amor. Son más bien obsesiones e intentos por llenar aquello de lo que carecemos. Es egoísta pensarlo de esta manera, pero pongan atención en nuestros comportamientos. Es muy poco lo que hacemos por el otro solo por el otro. Me refiero a una regla básica. Si yo hago algo por vos, es porque me gustás, porque te quiero ver feliz, pero porque eso me complace a mí. Me agrada causarte una sonrisa, me produce una ternura enorme lograrlo. Es como una meta, que al alcanzarla va perdiendo el valor inicial. No creo en el amor entre personas comunes. Existe el amor entre padres e hijos y hasta lo pongo en dudas. Yo creo más bien, que lo que un padre busca es el auto-perfeccionamiento constante, y eso lo proyecta a través de sus hijos, porque su vida ya se ha escurrido de sus manos.
Entonces, hacia qué existe el amor? Hacia uno mismo. El amor hacia el ombligo. Es desagradable pensarlo de esta manera, pero es la verdad. Solo nos amamos a nosotros, aunque nos hagamos daño y nos lastimemos, todo es una consecuencia de que nos estamos mirando hacia adentro y poniendo como centro de todo lo que sucede a nuestro alrededor.

tiritando dijo
Tus palabras las he Oido desde otro Cuerpo.
Porbablemente tengas toda la Razón.
3 Octubre 2005 | 08:27 PM