Hoy estuve en un recital. Esos que son al aire libre. La brisa corría por mi cara, mientras el sonido suave me devolvía a la realidad.
Cuántos momentos dejamos pasar, cuántas oportunidades, esperando que llegue lo majestuoso, lo sorprendente. Qué irrealidad construímos para evadir lo superficial, cuando tal vez eso es justamente, lo que nos conecta con lo más profundo.