Los hermanos son como los dedos de la mano, unidos pero a la vez distintos, cada uno con su personalidad y más cerca de algunos que de otros. Soy una de las del medio, quizás por eso, incoscientemente elegí el nombre de mi blog.
Dicen que a los del medio más les cuesta, dicen también que son los que más se pierden, Pero no estoy segura de que sea así.
Somos 4, cada uno vivió momentos felices pero también algunos demasiado tristes, a veces me tocó aconsejar, otras poner el oído y demasiadas veces refugiarme en el que podía recibirme más allá de su propio andar.
Hace días que está triste. La última vez que vino a verme, le ví los ojos muy vacíos, con miedo a perderse. Siento que está en un lugar al cuál no puedo acceder. Todo el tiempo pienso qué hacer para verla sonreir, para devolverle un poquito de lo que ella cree que perdió.
Pero cuánto más pienso, más entiendo que los caminos son de uno, y que solamente uno puede encontrarse, reconstruir y salir a la luz.
Yo voy a estar ahí, para verla descubrir que ser feliz es una necesidad... y quizás la próxima ella tenga que esperarme a mí.

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