Hace un huevo que no escribo en el blog... sin embargo vuelvo y siento un refugio, algo que me pertenece sin pertenecer, algo personal, disimulado entre este mundo virtual que cada vez se vuelve más insoportable.

Hoy me trajiste acá lucho, al enterarme de la triste noticia de tu partida. No éramos tan amigos, pero uno o dos momentos chiquitos me sirvieron para darme cuenta de tu bondad y de que eras un flaco que le llega al corazón a las personas. Todos en el barrio te querían...

Solo se me ocurre tipear esto para liberarme de la angustia que me causó saber que ya no estás. Qué loco, casi no compartimos absolutamente nada pero esto me hace reaccionar igual... y sentirme de duelo.

No pierdas el brillo, aún desde allá arriba.